Dell ha sido la primera en admitir lo evidente: casi nadie quiere un ordenador con IA por mucho que la industria se empeñe
Se suponía que 2025 iba a ser el año en el que los PCs iban a vivir una nueva época dorada gracias a funciones de IA
Ha ocurrido más bien lo contrario, y fabricantes como Dell han cambiado el discurso